ME COMPROMETO, TE COMPROMETES

ME COMPROMETO, TE COMPROMETES

Todo resulta exitoso en la vida empieza bajo una condición decisiva: ¡TENER VOLUNTAD! Si no está presente, si no es sincera y no la tenemos al 100%, el fracaso está asegurado. En varias entrevistas que llevo a cabo con mis clientes me percato de su posición: “haz algo tú para que yo esté en buena condición física”.

Claro, si mis clientes actúan según mis instrucciones y son consecuentes, es seguro, lograrán el peso deseado, mejorarán su condición física y se verán simplemente sensacionales. Pero, y esto es decisivo, así no se logran los propósito personales. Algo importante falta: la responsabilidad, el compromiso.

Cuando un cliente recurre a mí y espera de mí que yo lo haga perder peso o mejore su condición física, lo que recibe de mí es un regaño directo y duro. Hay una cosa que nunca hago, ni haré, yo no tomo la responsabilidad del cliente. Yo asumo con gusto mi responsabilidad, al 100 %, sin reservas. Yo ofrezco una estrategia para alimentarse y entrenarse bien y una guía para lograr la meta. Lo doy todo para apoyar al cliente.

Pero hay una cosa que no puedo hacer: asumir su responsabilidad, sus deberes, es el cliente quien debe estar dispuesto, al 100%. Muchas personas tienen en mente el ideal que les presentan los medios de comunicación y la sociedad en donde se mueven. Ellos gastan energía para encajar en el concepto de belleza de la sociedad. Pero se olvidan de ellos mismos, no se ocupan en descubrir su propio ideal, su propio concepto.

Una vez que el cliente conoce y define su propia meta, es aquí en donde empieza mi asesoramiento, es algo personal; la voluntad debe ser férrea y es suya, la han ido alimentando hasta el grado de no poder más y recurrir a mí. Por consiguiente ellos asumen la responsabilidad y se desprenden de su medio.

Os voy a contar un ejemplo que viví. Cuando yo empecé con mi entrenamiento, vi a un tipo en una banca tumbado levantando pesas con dos discos de peso respetable en cada lado. Inmediatamente pensé, el día que yo logre eso, seré el más fuerte y habré logrado todo lo que me he propuesto. Entrené hasta perder el aliento y logré en relativamente poco tiempo, alzar el mismo peso de aquel tipo 10 veces, exactamente como él.

Pero en vez de estar satisfecho y feliz, me puse a buscar a un tipo más duro y lo encontré, él tenía 2 de los discos más pesados en cada lado. No quiero alargar la historia, en pocas palabras me compliqué la vida. Yo pretendía mejorar mi rendimiento pero a cada vez que creía haber logrado mi objetivo me exigía todavía más si veía a alguien pudiendo alzar más peso que yo.

Estaba yo ocupado intentando mejorar mi rendimiento una y otra vez cuando un buen amigo mío se me acercó y me preguntó: ”¿Ricardo qué es lo que quieres en si lograr?” Yo le contesté que quería ser el más fuerte del gimnasio. Hoy en día le agradezco su respuesta que fue la siguiente: “Ricardo, si tus metas dependen de otros, entonces no es tu meta, lo único que estás haciendo es intentar agradar a tu entorno y te dejas llevar por lo que ves. Nunca vas a lograr tus propias metas, créemelo, pues siempre habrá uno mejor que tú.” Yo, Ricardo te digo, escucha mis consejos, aprende de mis experiencias, acepta la ayuda de los especialistas y amigos y define tus propias metas.

A partir de ahí mi fuerza de voluntad no tuvo límites, fue incondicional, me propuse ocuparme de mis propias metas y lo logré. Me sentía feliz e increíblemente orgulloso de mí. Algunos críticos me van a reprochar que con esta manera de pensar no se llega a ningún lado, no es posible sentirse satisfecho de sí mismo si no se exige mucho de uno mismo y que así no se llega muy lejos.

A estos críticos solo les puedo responder que únicamente se logran las metas orgullosa y felizmente cuando se trabaja para alcanzar las propias, cuando se arma uno de una voluntad férrea, cuando uno se deja ayudar, cuando se acepta que la responsabilidad es de uno y de nadie más. Si tu meta personal la has elegido libre e independientemente de obligaciones e imposiciones de la sociedad, conociendo tus límites, serás exitoso y te sentirás feliz. Es exactamente lo que deseamos todos ser feliz.

Un abrazo Trainer’s!!!!

Ricardo Gutiérrez

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